BIESS, el Banco de la Seguridad Social

Sin lugar a duda, la expectativa sobre el inicio de funcionamiento del Banco del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social ha generado reacciones diversas tratando de pronosticar el alcance real de la mencionada institución.
Ramiro González, Presidente del Consejo Directivo del IESS y el BIESS, ya pronosticó en una intervención a finales del 2008 sobre LOS RETOS Y DESAFIOS DEL IESS EN EL MANEJO DE LOS FONDOS DE PENSIÓN PARA LA GENERACIÓN DE EMPLEO, sosteniendo que: “ En el corto plazo y como consecuencia de la turbulencia financiera y económica internacional es claro que los países de la región tendrán menor acceso a financiamiento externo, tasas de interés más altas, bolsas locales golpeadas y la reorientación de capitales hacia destinos y activos más seguros, así como menores envíos de remesas de emigrantes y menores niveles de inversión extranjera directa…..hay que buscar un mejor equilibrio entre inversión y mantenimiento. Las nuevas inversiones deben orientarse tanto en aumentar la productividad así como la competitividad…”
Así, comienza la ejecución de un sueño anhelado por cada afiliado, el BIESS, y es necesario tomar en cuenta que comenzará a operar como banco de inversión de segundo piso, es decir que el punto de partida será la colocación de recursos en los mismos a través de operaciones que con el IESS ya se han venido aplicando en su Plan de Inversiones tanto privativas como no privativas. En definitiva se busca que las inversiones que se han venido manejando desde el IESS sean manejadas con mayor eficiencia para generar mayor rentabilidad; pero ¿que diferencia tiene seguir operando estas inversiones a través del BIESS?
La principal diferencia es la solvencia estructural que tendría el BIESS con los demás actores financieros tanto públicos como privados. En el caso de la Banca Pública, sus políticas de permanente capitalización no ayuda principalmente al empresario en programar adecuadamente sus inversiones a largo plazo, por lo que el apalancamiento necesario para fortalecer su negocio se encuentra impedido por la falta de permanencia de oferta de crédito en el sector productivo. En cambio la Banca Privada depende única y exclusivamente de los rendimientos de inversiones de pequeño y mediano plazo, así como de los servicios operacionales, lo que impide en generar productos de financiamiento para el sector que genera el desarrollo productivo del país. Sin embargo el IESS cuenta con los aportes permanentes de sus afiliados, lo que permite generar financiamiento a mediano y largo plazo para el aparato productivo del país, abriendo la puerta a realizar proyectos de mayor generación de empleo, y sobre todo, posee la información más actualizada tanto de afiliados como de las empresas en calidad de empleadores, lo que permite diseñar productos financieros también para este sector.
En segundo lugar, se cambia la visión de inversión, es decir, al operar como banco se puede programar decisiones que generen mejores resultados, es decir planificar y proyectar las inversiones a fin de fijar metas de colocación, acción que en instancias del IESS es prácticamente imposible.
Finalmente, se eliminan las restricciones sobre creación de nuevos productos que el IESS tenía al no operar como Banco, como por ejemplo, poder generar una mayor gama de productos financieros que los existentes; así se podrán diseñar prestamos para adquirir terrenos, oficinas y otros posibles inmuebles dirigidos no solo a los afiliados sino también a los empleadores que cumplen a tiempo con las obligaciones al Seguro Social.
Con estas perspectivas estamos a pocos días de vivir lo que significa la mayor entidad financiera del país, la que deberá ser operada con la mayor de las responsabilidades para mejorar la calidad de vida tanto de sus afiliados como de sus jubilados.

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