Pensar en cambiar gradualmente una entidad como el Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social era una misión prácticamente imposible, sin embargo tras la llegada de la era González esta realidad comienza a girar progresivamente. Su administración se basa de manera clara en diferenciar lo político de lo técnico, ya que los enemigos latentes del mejoramiento del IESS atacan por los dos francos.
A veces, tal parece que en esta institución las cosas están hechas para que no funcionen, y es el primer escollo que la nueva administración tuvo que superar, una innumerable cantidad de restricciones administrativas y burocráticas. La estrategia de colocar un profesional netamente técnico en la Dirección General dio como resultado la eliminación de una administración bicéfala ante la imagen pública, esto en parte corrige problemas serios de ingobernabilidad administrativa que existían en gestiones anteriores. Por otro lado la ya acostumbrada y acertada manera de dirigir los entes colegiados por parte de González, ha permitido que casi la totalidad de las decisiones dentro del Consejo Directivo sean tomadas por unanimidad previo consenso, práctica que también la aplicó en la Prefectura dando los resultados que ya conocemos.
Dentro del plano de organización del Seguro, existen dos columnas fundamentales que se expresan en el contacto diario con el afiliado:
En primer lugar hablemos de inversiones; se manejan proyectos que generan la mayor cantidad posible de rentabilidad para los fondos, se dividen en privativas y no privativas, las privativas generan servicios como créditos hipotecarios, quirografarios y prendarios, son productos importantes que nacieron con dificultades operativas pero que poco a poco van mejorando en su eficacia, más aún con las nuevas reformas a la Ley de Seguridad Social que permite facilitar la concesión de préstamos hipotecarios y resolver solicitudes de sustitución de hipotecas de aquellos afiliados y jubilados que tengan deudas con garantía hipotecaria en entidades financieras del país y desee sustituirlas a favor del IESS; las no privativas son básicamente inversiones en bancos privados, titularizaciones de flujos futuros y carteras, fideicomisos inmobiliarios y mercantiles, y en sí una estrecha relación con el sector privado.
La segunda columna es el talón de Aquiles, SALUD; un avance importante fue separar lo técnico de lo administrativo, principalmente en los hospitales, sin embargo persisten los problemas, para aplacarlos, se han tomado decisiones de descongestionamiento como la construcción de nuevos hospitales en Quito y Guayaquil, y, la contratación de nuevo personal médico, esto se suma a la adquisición de equipamiento médico y la mejor distribución de turnos a través del Call Center. Los intereses gremiales y personales han coadyuvado a tratar de estancar este servicio evitando que la población en general sienta los verdaderos beneficios que tiene el afialido al IESS.
La creación del Banco de la Seguridad Social ha originado discrepancias, a pesar de ser un sueño anhelado, al momento de sugerir un directorio surgen las disputas de espacios, y es que el clientelismo es un fantasma que siempre ronda esta institución. El Banco no es más que un instrumento ágil para administrar las Inversiones del IESS, de ahí el porqué es de segundo piso con opciones de agilitar los servicios que ya se otorgan como son los préstamos hipotecarios, quirografarios y prendarios.
En definitiva adaptar una institución tan fuerte a las nuevas demandas de la sociedad dentro de mecanismos tecnológicos que soluciones los problemas de sus beneficiarios no es una tarea fácil, sobre todo debe primar un cambio de actitud y desenvolvimiento por parte de los funcionarios, el IESS es una de las pocas reservas económicas que prácticamente sostienen al Estado y esa responsabilidad debe administrarse con ética y sabiduría, características que ya las ha demostrado Ramiro González.
A veces, tal parece que en esta institución las cosas están hechas para que no funcionen, y es el primer escollo que la nueva administración tuvo que superar, una innumerable cantidad de restricciones administrativas y burocráticas. La estrategia de colocar un profesional netamente técnico en la Dirección General dio como resultado la eliminación de una administración bicéfala ante la imagen pública, esto en parte corrige problemas serios de ingobernabilidad administrativa que existían en gestiones anteriores. Por otro lado la ya acostumbrada y acertada manera de dirigir los entes colegiados por parte de González, ha permitido que casi la totalidad de las decisiones dentro del Consejo Directivo sean tomadas por unanimidad previo consenso, práctica que también la aplicó en la Prefectura dando los resultados que ya conocemos.
Dentro del plano de organización del Seguro, existen dos columnas fundamentales que se expresan en el contacto diario con el afiliado:
En primer lugar hablemos de inversiones; se manejan proyectos que generan la mayor cantidad posible de rentabilidad para los fondos, se dividen en privativas y no privativas, las privativas generan servicios como créditos hipotecarios, quirografarios y prendarios, son productos importantes que nacieron con dificultades operativas pero que poco a poco van mejorando en su eficacia, más aún con las nuevas reformas a la Ley de Seguridad Social que permite facilitar la concesión de préstamos hipotecarios y resolver solicitudes de sustitución de hipotecas de aquellos afiliados y jubilados que tengan deudas con garantía hipotecaria en entidades financieras del país y desee sustituirlas a favor del IESS; las no privativas son básicamente inversiones en bancos privados, titularizaciones de flujos futuros y carteras, fideicomisos inmobiliarios y mercantiles, y en sí una estrecha relación con el sector privado.
La segunda columna es el talón de Aquiles, SALUD; un avance importante fue separar lo técnico de lo administrativo, principalmente en los hospitales, sin embargo persisten los problemas, para aplacarlos, se han tomado decisiones de descongestionamiento como la construcción de nuevos hospitales en Quito y Guayaquil, y, la contratación de nuevo personal médico, esto se suma a la adquisición de equipamiento médico y la mejor distribución de turnos a través del Call Center. Los intereses gremiales y personales han coadyuvado a tratar de estancar este servicio evitando que la población en general sienta los verdaderos beneficios que tiene el afialido al IESS.
La creación del Banco de la Seguridad Social ha originado discrepancias, a pesar de ser un sueño anhelado, al momento de sugerir un directorio surgen las disputas de espacios, y es que el clientelismo es un fantasma que siempre ronda esta institución. El Banco no es más que un instrumento ágil para administrar las Inversiones del IESS, de ahí el porqué es de segundo piso con opciones de agilitar los servicios que ya se otorgan como son los préstamos hipotecarios, quirografarios y prendarios.
En definitiva adaptar una institución tan fuerte a las nuevas demandas de la sociedad dentro de mecanismos tecnológicos que soluciones los problemas de sus beneficiarios no es una tarea fácil, sobre todo debe primar un cambio de actitud y desenvolvimiento por parte de los funcionarios, el IESS es una de las pocas reservas económicas que prácticamente sostienen al Estado y esa responsabilidad debe administrarse con ética y sabiduría, características que ya las ha demostrado Ramiro González.